Supongo que la traducción al castellano de
ecological citizenship será
ciudadanía ecológica. Éste nuevo término, acuñado por primera vez por
Andrew Dobson en su libro
Citizenship and the Environment (Ciudadanía y "Medio Ambiente"), enmarcado en mundo cada vez más globalizado, en el que por un lado, una parte de la humanidad ocupan más
espacio ecológico (medido a través de la
huella ecológica) del que les corresponde, mientras que otros no poseen el suficiente. Ricos y pobres. Norte y Sur.
La Tierra vista desde la Luna en una de las misiones Apolo
Aunque la idea de ciudadanía ecológica está bien asentado entre los académicos, hace cuatro años emergió un debate -
réplica y contra réplica de separatas científicas- entre el propio Dobson y
Tim Hayward. Éste último sostenía (y seguro que sigue sosteniendo) que la ciudadanía ecológica no funciona recíprocamente, sino
únicamente actúa en una dirección, es decir, sólo aquellos que son responsables de poseer mayor espacio ecológico tienen la necesidad de serlo (ciudadanos ecológicos), mientras que los otros, son meros "pacientes morales".