Hace ya algunos días que volví de pasar unos días con mis
amigos en
Londres. Visitamos museos, monumentos, barrios, mercados, pubs... y durante esos días comimos bastante bien. Es verdad que la población británica (y la inglesa en particular) no sabe comer, también es verdad que
Jamie Oliver intenta solucionarlo (aunque ahora esté "combatiendo" con un enemigo más
preocupante). Pero también es verdad es que no les falta materia prima (algún pescado de más no estaría mal...) y que si uno viene con los deberes aprendidos encuentra sitios donde comer estupendamente. Tomar un café y un buen trozo de pastel en el
Café Below en la cripta de una
iglesia o un buen desayuno italiano cerca de
Candem Town.
Sin salir de
Candem entre los mil puestos (entre ellos el
Mexichino de la fotografía), más concretamente en los antiguos "establos", hay un argentino llamado "Lomito" donde comí con mi amigo
Goyo y Natuca un muy buen material.
Para cenar nada como perderse por el
Soho y probar comida árabe, china o thai (como la última vez). Si la cosa te pilla por
Brick Lane, puedes empezar la noche con una "experiencia relijiosa" en uno de sus restaurantes bengalís o recenar un
bagel.